Cero pesos, cero pretextos, cero miedos, cero prejuicios, cero condiciones, cero expectativas, cero pretenciones, cero limitaciones, cero complicaciones, cero edades, cero género, cero puestos…. ¡100% amor!

Txt y fotos: Danny Benítez

Desde hace más de tres años, todos los martes y jueves, de 18:15 a 19:30, la entrada de la Zona Hotelera de Cancún se convirtió en un verdadero espacio armónico, de relajación y meditación: el lugar de “Yoga de Todos”. Ahora, en este 2013, esta comunidad de yoga cambia de locación al Malecón Tajamar y comienza el año con nuevos retos, nuevas personas, pero con las mismas ganas de siempre.

La maestra titular, Úrsula Rodríguez Vega, quien estudia Filosofía Tántrica Rajanaka (tradición de Sri Vidya) con Douglas Brooks, comparte sus conocimientos bajo la sombra de los árboles del camellón del famoso “kilómetro cero”, al principio del Bulevar Kukulcán. “Muchos de los maestros con los que he tenido la oportunidad de estudiar me han inspirado de su propia expresión del Yoga y su propia forma de vivirla, pero principalmente es la tradición naca Rajanaka y la escuela de Anusara Yoga”, detalla.

Recuerda que en un inicio, cuando comenzó este servicio social (5 de agosto de 2009), apenas era un grupo de cinco personas; sin emabrgo, con el deseo de acercar a la gente el bienestar que genera esta práctica, hoy en día lo conforman más de 20.

“La idea fue de Laila Kuri, una gran maestra y amiga que tiene más de una década de estudios y que también estuvo enseñando en Cancún, y se le ocurrió hacer clases públicas para que el Yoga fuera accesible para todas las personas, porque honestamente es una práctica que se ha vuelto un poco elitista, por lo caro de las clases”, explica.

Luego de que su amiga se mudó a la Ciudad de México, la maestra Úrsula se quedó al frente de “Yoga de Todos” y, desde ese entonces, ha contado con la participación de varios maestros. Por lo tanto, aprovecha este espacio para hacerles una cordial invitación: “Es un espacio abierto para que cualquier maestro que esté interesado en compartir con la comunidad venga y ofrezca sus regalos”.

De hecho, hace unas semanas Úrsula salió de viaje, y Zayda Lucero, experimentada terapetuta integral, impartió la clase, y en aquella ocasión comentó: “Estamos en un espacio realmente apropiado, con gente que lo quiere hacer, y para mí es un agrado compartir la experiencia del cero con todos los que vinieron en este inicio de verano”.

[quote]“Me parece una excelente idea que impartan estas clases gratuitas, porque el fin es la salud. Entonces, el hecho de que esté abierta a cualquier persona que esté interesada en realizar esta disciplina, es maravilloso. Es como el respiro de la semana”: Reyna Lerma [/quote]

Debido a que se trata de una clase multinivel, es decir, sin importar si tienen experiencia en la disciplina o no, van niños, jóvenes y adultos; ideal para toda la familia. Como en le caso de María, Alejandro y Ana Morales, que si bien no llevan mucho tiempo asistiendo, resaltan: “Es una experiencia muy bonita que ojalá mucha gente la compartiéramos. Un agradecimiento enorme a todos los maestros que vienen a llenarnos con su sabiduría y conocimiento, y más porque lo hacen  únicamente para regalarnos un poquito de paz” .

Al respecto, Itzel San Román Pineda, quien hace yoga junto a su amiga Reyna Lerma, dice: “Aunque prefiero la constancia, se me hace muy interesante que sean diferentes maestros los que vienen a dar la clase, porque cada uno nos aporta algo diferente”.

Antes de concluir, la maestra Úrsu expresó lo que representa para ella “Yoga de Todos” y la comunidad que durante estos tres años se ha llegado a conformar: “El cero lo hace realmente la comunidad, que es lo que me motiva a seguir con estas clases, los lazos que ha generado Yoga de Todos, de cómo se han hecho nuevas amistades, nuevas complicidades, y la manera en cómo se ha ido desarrollando el grupo para convertise en una gran familia. Los ‘corazones del cero’ son todos los que hacen este espacio brillar”, concluyó.

Si quieres saber más acerca de las clases, puedes integrarte vía Facebook en “Yoga de Todos” lo cual es muy recomendable no sólo para saber acerca de más cursos de yoga, sino también porque, en caso de haber lluvia, es la mejor forma de saber si habrá clase o no. Para quienes se animen a formar parte del grupo, sólo es necesario llevar ropa cómoda, un tapete (de preferencia de yoga) o una toalla grande o un pareo y, por supuesto, el corazón abierto.