Museo Maya de Cancún, una rica visión del pasado
Con un diseño del arquitecto Alberto García Lascuraín, edificado en 17 mil metros cuadrados y cien de áreas verdes, y a metros sobre el nivel del suelo, se encuentra el reservorio del legado maya ubicado prácticamente en el corazón de la Zona Hotelera y es, definitivamente algo que vale la pena visitar.
Por Zita Finol
Una estructura muy moderna, blanca para contrastar con el verde del entorno, que se alza imponente, semejante en su ascenso al remontar las vueltas de un caracol y culmina con un remate encristalado conteniendo mas de 350 objetos arqueológicos, algunos nunca antes mostrados. Es el espacio más grande construido por el INAH para un museo desde 1987. Actualiza también la red de museos de esta institución.
Significó seis años de trabajo hasta su inauguración el 31 de Octubre del año pasado y tuvo un costo de 170 millones de pesos, 18 de los cuales fue aportación del Estado de Quintana Roo. Un lugar digno para recibir las visitas del extranjero y también de los lugareños, incluyendo los de la península de Yucatán.
Rodeadas de paredes y puertas de cristal con figuras grabadas esperan al visitante tres salas de exposición montadas sobre mil trescientos cincuenta metros cuadrados, dos de ellas permanentes y la otra reservada para exposiciones temporales de carácter nacional e internacional .
Recorrer estas primeras dos salas es retroceder 14 mil años de historia con los restos óseos descubiertos hace 12 años en las cuevas inundadas de Tulum, que han traído serias aportaciones sobre la llegada del hombre al continente americano, y enfrentar directamente la reproducción del contexto donde fueran descubiertos los restos de La Mujer de Las Palmas (2002) en el cenote del mismo nombre, y estamos hablando nada menos de hace diez mil años.
Larga es la historia del Estado, como decíamos, desde miles de años atrás y absorbente ver desfilar todas sus etapas prehispánicas; observar todos y cada uno de sus objetos. También se rinde reconocimiento al grupo de arqueólogos que con su tenaz y eficiente trabajo han dado esta aportación a la humanidad: Enrique Nalda, Alejandro Martínez Muriel, María José Con, Elia Trejo, Luis Loira, Enrique Terrones y Fernando Cortés.
Luego es salir a los amplios corredores desde los cuales se tiene una vista del mar y su entorno y tomar el elevador que nos descenderá hasta la planta baja donde hay senderos sombreados de mil metros cuadrados que con sus bancos permiten un descanso al cuerpo y a la mente, antes de iniciar el recorrido por las ruinas aledañas de San Miguelito, pero esa ya es otra historia.





