Quintanarroenses al frente del Kitesurfing Nacional
Fotos: 2ii.mx
Con un cielo azul celeste y destellos del sol en las aguas de la bellísima laguna Chacmuchuk, el domingo 3 de febrero, la escuela de kitesurf “Ikarus Kiteboarding” llevó a cabo la primera edición del Kitenaval 2013, en Isla Blanca. En reñida competencia, el joven de apenas 12 años de edad, Roberto Anthar Racca Rodríguez, de Puerto Morelos, resultó el gran ganador; seguido por Noé Miztli, de Mérida; y Miguel Manzanilla, de Cancún; demostrando así el altísimo nivel de deportistas que hay en el sureste mexicano.
Además de pasar un ameno día de convivencia familiar, los asistentes fuimos testigos del surgimiento de un digno representante más de esta región, ya que el torneo tuvo validez para calificar al campeonato nacional de este año. “Gané una competencia nacional en Vallarta, segundo lugar, y una en Progreso, primer lugar”, recordó sonriente Anthar quien, con siete años de práctica deportiva, arrebató el triunfo en las dos modalidades: Freestyle y Regata. “Es un deporte muy padre y divertido, brincas muy alto y tienes mucha variedad de trucos, pero lo más bonito es que no dependes de nadie ni de ninguna lancha; por lo tanto, no contamina”, añadió.
En tanto, Noé Miztli, que con 21 años de edad es el actual campeón nacional, destacó que además de volar por el aire, el kitesurf lo ha llevado a cruzar fronteras: “Soy primer lugar a nivel nacional, porque el año pasado hicimos una competencia en Bucerías, Puerto Vallarta. Gracias al kite he conocido gran parte del mundo; conozco Europa, África, y he viajado por muchos lugares, ya sea por competencias o a entrenar”. Tras destacar que lleva 10 años realizando este deporte y que aprendió al crecer en la paradisíaca isla de Holbox, Noé enfatizó: “Cuando kiteas, como que liberas todos tus enojos y tensiones, en el kite se te olvida todo; un buen día de kite compensa todo lo demás”.
Miguel Manzanilla, por su parte, quien ha sido tres veces campeón nacional (2007, 2008 y 2011) y el año pasado quedó en cuarto a nivel mundial, explicó que el kitesurf es considerado el deporte de mayor crecimiento en el mundo, lo que ha generado que la tecnología con la que se fabrican sea cada vez mejor. “Es un deporte muy bueno, que evoluciona muy rápido; del 2000 al 2012 ha cambiado demasiado, es totalmente una tecnología diferente, y además es 100% natural, que es lo mejor de todo”, señaló el joven talento, para agregar: “Llevo 10 años en el kite, y cuando empecé no había casi nadie haciéndolo; entonces, aprendí prácticamente solo. Me compré un kite y empecé, y hasta que alguien me ubicó y me dijo ‘las líneas van totalmente al revés’ y tomé una clase, fue cuando empecé a comprar un mejor equipo y a practicar”.
Al recordar que comenzó en el kitesurf cuando tenía 12 años, precisamente en la punta de Isla Blanca, Miguel ofreció sus servicios como instructor, ya que cuenta con su propia escuela. “Mi escuela se llama Kiteboarding Cancún, y somos una escuela móvil porque Cancún tiene 360º en donde kitear, como Punta Nizuc, la entrada de la Zona Hotelera y Puerto Cancún. El viento cambia de dirección a cada rato; entonces estamos donde esté el viento”, aseguró.
Con respecto al Kitenaval 2013, Adriana, de Ikarus, indicó que si bien ya han organizado varios eventos de este tipo, es el primero con ese nombre: “Hemos hecho antiguamente tres Festivales del Viento en Playa del Carmen y el Ikarus Clasic, pero ojalá que este se quede como una tradición. Ya hemos enseñado a más de mil personas, aquí están compitiendo muchos ex alumnos y mucha gente de la Península de Yucatán; vinieron desde Mérida, Tulum, Playa del Carmen y Cancún”.
Y en cuanto a la historia de Ikarus, nos contó que empezó en 2002, en Playa del Carmen, y después abrieron otra en Puerto Morelos pero, tras una competencia de kite en la que un amigo resultara ganador de un vuelo en avioneta, fue que descubrieron ese magnífico lugar a orillas de la laguna Chacmuchuk.
“Afortunadamente pudimos comprar el terreno, y empezamos con el puro terreno, pero la gente que practica el kitesurf viene aquí con el viento del norte, porque es un lugar ideal para aprender por la poca profundidad de la Laguna y porque no hay con quien chocar, como en la playa”, detalló.
“El promedio de horas para aprenderlo, no en cuestión de niños, sino en adultos es de 6 a 10 horas; en niños, dependiendo de la edad y los deportes que suelen practicar”.
En esta su 5ta temporada, Ikarus cuenta ya con varias opciones de hospedaje: cuatro habitaciones dobles, una palapa acondicionada para 10 hamacas, y espacio para acampar. Además de excelentes instalaciones, tiene también alberca, servicio de comida y kayaks, toda la energía empleada para el funcionamiento del lugar es generada a través de tecnología solar y eólica, por lo que se trata de un hermoso lugar para aprender kitesurf totalmente sustentable. Abre de lunes a domingo, de 10:00 a 22:00, y para obtener mayores informes puedes comunicarte al 01 984 803 3490, o bien, enviando un correo electrónico a la siguiente dirección: nfo@kiteboardmexico.com







