“Para encontrar quien valga la pena, tendré que mudarme a otro lugar”, “realmente ya dudo que haya alguien para mí”; “vuelvo a tropezar con la misma piedra” y así, escuchamos varias veces a infinidad de personas solas que, en este caso, abundan en Cancún.

Por: Lizzy Santoyo

Se lee también en las redes sociales a gente lamentándose, y hasta en forma de burla (el ser #ForeverAlone); se escucha a la gente que busca, que anhela amar, sin embargo no quiere pagar el precio por ello.
Cada vez hay más relaciones superfluas, o muy breves,  y es que sería más sencillo mantener una relación con un vínculo fuerte y sano si tan sólo comprendiéramos que atraemos lo que somos. Si, así como lo lees: Se atrae lo que uno es, lo que uno cree que merece, entonces lo esencial aquí sería comenzar por uno mismo: ¿Cómo soy?, ¿andaría yo conmigo?, ¿cómo puedo ser lo que quiero atraer?

1. El amor a uno mismo  es el cimiento para cualquier tipo de relación, no me refiero a ese amor egoísta, que hoy en día se ha tergiversado creyendo que debe ser  “primero yo, luego yo y después yo”; no, hablamos del aprender a amarse a uno mismo, que es como una fuente que fluye del interior y tiene para dar a los demás. No podemos dar a otros lo que no tenemos, y muchas veces se cae en el error de esperar que la pareja venga a suplir todas mis carencias afectivas, y s, en parte lo hace; sin embargo, poner la carga de nuestro bienestar en sus hombros es una carga que tarde o temprano va a pesar y nunca será satisfecha.

2. Amarse a uno mismo es hacer de uno el amor de su vida, comenzando por la aceptación; dejar a un lado la autocrítica, aceptarnos tal cual somos, sin justificar, sin condenar. Con base a esa aceptación, se está a gusto con uno mismo en todo sentido, es disfrutarse. Estar en contacto con tus emociones y permitirte expresarlas, sin que éstas te controlen. Aprender a decir “no”, y cuida cómo te expresas de tu persona, lo que dices de ti, se queda en el inconsciente y éste no distingue la realidad de la fantasía, así que evita el “#Forever alone” para describirte.

3. Haz una lista de las cosas que buscas en una pareja, y comienza a proporcionártelas a ti mismo. ¿Buscas ternura? Sé tierno contigo ¿buscas apapacho? Apapáchate tú, ¿buscas a alguien con buen cuerpo? Mejora el tuyo. Sé tu mejor amigo, te dará seguridad, te sentirás valioso por ti mismo. Asímismo, revisa tus cualidades, tu potencial, sácale provecho, y si hay algo que no te guste, modifícalo; no es fácil, sin embargo nada es imposible. Revisa tus expectativas ¿qué esperas de una relación? Cuando uno vive con la ilusión de que la felicidad llegará con alguien, se vive cierta frustración y desesperación. Crece en tu autoconocimiento, tus límites, sé real y honesto contigo mismo.

4. Vive por encima del miedo, amar es arriesgar. Que no te paralice ni el temor a salir lastimado, ni el temor al abandono, que haga que te aferres a relaciones insanas. El miedo lo irás venciendo conforme fortalezcas  tu autoestima. Busca tu paz y felicidad interior.

5. Para amar no hay fecha de caducidad, así que deja de angustiarte por el tiempo o la edad. Ocúpate en ser alguien idóneo, eventualmente la persona idónea llegará. Mientras tanto, disfruta de ti, que después de todo, eres y serás “el amor de tu vida”.